7-6-2018
VILLA MARÍA: Seis años de prisión por violar a una adolescente
Redacción de la Nota y Foto : “El Diario”

La pena recayó en Nicolás Molinero, un joven villanovense que está detenido desde septiembre de 2016. En tanto, Facundo Campos fue absuelto de culpa y cargo y mantuvo la libertad

El juez René Gandarillas le impuso una condena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo a un joven que violó a una adolescente cuando se encontraba alcoholizada, en un hecho ocurrido en agosto de 2016 en el domicilio de la víctima.

Se trata de Nicolás Maximiliano Molinero (22), quien el lunes fue declarado autor responsable de “abuso sexual con acceso carnal”, mientras que el otro implicado en la causa, Facundo Nicolás Campo (24), quien compareció en libertad, fue absuelto de culpa y cargo por falta de pruebas con respecto de su eventual participación en el hecho.

Molinero, nacido en esta ciudad el 17 de junio de 1995 y con último domicilio en Villa Nueva, se defendió diciendo que la relación sexual había sido consentida por la jovencita, aunque la Justicia determinó que el estado de embriaguez que presentaba la víctima le impedía tomar decisiones.

Por tratarse de un hecho de instancia privada, el juicio se realizó a puertas cerradas en la sala de audiencias de la Cámara del Crimen de Villa María.

El episodio que derivó en el sometimiento sexual de la jovencita se produjo luego de una “previa” de la que tomaron parte varias chicas y ambos muchachos. Luego de compartir el encuentro y de beber algunas copas, en la vivienda de la joven quedaron ella y los dos acusados.

En esas circunstancias decidieron jugar al “barquito cubano”, una nueva versión del “verdad o consecuencia” de décadas atrás, en el que la prenda es hacer “fondo blanco” con el vaso de la bebida que están ingiriendo, que en este caso fue nada menos que vodka.

El juego dejó a la adolescente totalmente alcoholizada, a tal punto que en un determinado momento se cayó al suelo y se golpeó, por lo que Campo la auxilió y la llevó hasta una habitación y la dejó recostada sobre una cama.

“Parecía un sachet”, fue la expresión que utilizó el joven para describir el estado de la menor, ya que no se podía mantener en pie por la borrachera.

Durante el debate se estableció que, inmediatamente después de dejarla en el dormitorio, Campo le dijo a Molinero que era hora de irse, pero éste le contestó “esperame que yo ya voy”, por lo que el primero salió de la vivienda, se subió al auto en el que habían llegado y se quedó dormido.

Fue allí cuando Molinero, aprovechando el estado de virtual inconciencia en el que se encontraba la joven, abusó sexualmente de ella en el mismo dormitorio y se retiró.

Al declarar en Cámara Gesell, la víctima dijo que aquella madrugada los tres escucharon música y bebieron mientras realizaban el singular juego con el vodka. Después ya no recordaba más nada y que se despertó dolorida alrededor de las 8 de la mañana, todavía bajo los efectos del alcohol.

Al pronunciar su alegato, el fiscal Francisco Márquez consideró que había sufiucienntes elementos de prueba como para condenar a Molinero y pidió una pena de seis años de cárcel, al tiempo que pidió la absolución de Campo.

Como Molinero es un convicto primario, en principio podría acceder a la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de la sanción impuesta (o sea, cuatro años), por lo que saldría en septiembre de 2020.

Sin embargo, cuando se trata de delitos sexuales, la Justicia de Ejecución Penal es mucho más estricta y puede ocurrir que deniegue dicho beneficio excarcelatorio, ante lo que el condenado podría pasar más tiempo entre rejas, e incluso que tenga que cumplir íntegramente la condena.