15-4-2018
GENERAL CABRERA: Expresiones de Fe en la gruta de San Expedito, escondida entre los árboles.
Nunca hay que perder la Fe… La frase que resume el sentido de esta nota.

Transitando por las calles de Cabrera, de manera permanente nos cuentan historias vinculadas a la  Fe, algo tan profundo de cada ser humano como sus creencias religiosas, esta semana anduvimos detrás de un relato muy especial. En realidad comienza la historia cuando algunos fieles empezaron a indagar sobre la gruta de Expedito que los creyentes  llaman la gruta escondida o la gruta ubicada en la sombra de los árboles, la gruta se ubica en las inmediaciones del Barrio FOMUVI, sobre la calle Brasil. En semana santa cuando la tradición Cristiana llama a realizar el Vía Crucis, o el Camino de la Cruz, ya fueron muchas las familias de Cabrera que incluyeron la gruta escondida entre los árboles en su recorrido y cada día son más los fieles que concurren al lugar.

Mabel, es una ferviente devota del Santo de las causas imposibles y fue la encargada de llevar dicha imagen a ese lugar, a pocos pasos de su residencia familiar; pero lo más lindo es escuchar su propio relato de Fe, de la misma Fe que mueve montañas.

Mabel, al igual que muchos cabrerenses empezó a viajar en contingentes a Bermejo en la Provincia de San Juan a visitar la Capilla de San Expedito en dicho lugar; al igual que todos los que llegan a ese paraje desolado en el desierto sanjuanino entendió que el Santo lleva a sus fieles a ese sitio  para que ayuden a sus habitantes, una comunidad desolada, sin agua potable y sin fuentes de trabajo, a pocos kilómetros del sitio donde falleció Deolinda Correa. En viajes sucesivos los cabrerenses empezaron a llevar agua y ropa al paraje; en 2017 Mabel tenía un pedido muy especial, su padre transitaba una grave enfermedad terminal y quería que le aliviara el sufrimiento al desenlace que era inevitable; al poco tiempo el papá fallece y el pedido era que el Santo acompañara a su madre para aliviar el dolor  tras la pérdida.

“… Estaba muy triste … tal vez cuando un ser querido se va nos queda el vacío de que faltó el último abrazo, al última caricia o el último beso…Pero estoy orgullosa del respeto que le teníamos, dejó una gran huella porque era una gran persona…” dice Mabel.

En ese año 2017, la persona que nos narra la historia tuvo un nuevo desafío, esta vez fue su propia salud, empezó con muchos  estudios, consultas  y largos viajes el diagnóstico era duro, cáncer de útero; hasta que una médica muy buena, que tal vez San Expedito le puso en el camino; le dio la posibilidad de una cirugía y un posterior tratamiento. “… Cuando llega el momento de la cirugía el 22 de marzo de 2017, le prometí al santito que si salía de esa situación le hacía un lugar desde donde protegiera no sólo a su familia, sino también a todos los fieles que necesitaban de su bendición… Y así fue, la médica salió de la sala de cirugía informándole a mi familia que todo estaba bien , todo lo maligno había sido extirpado en la operación… vinieron luego los controles cada tres meses, pero la recuperación viene muy bien…” cuenta Mabel emocionada la razón por la cual se inició la obra de la nueva gruta que a pesar del poco tiempo que lleva en Cabrera cada vez convoca a más fieles a su paso.

Pero vendría una nueva prueba de Fe para Mabel, a fines de 2017 su hermano  Raúl, el “Bumbula” sufre un terrible accidente de motocicleta; los médicos hablaban de un pronóstico muy desalentador; las posibilidades de recuperación eran mínimas y los facultativos hablaban de muerte cerebral o fallecimiento, pero una vez más se abría una luz de esperanza a través de una riesgosa intervención quirúrgica… Y una vez pedirle a San Expedito, los rezos eran interminables, las cadenas de oración se hacían en toda la Ciudad le llevaban imágenes religiosas, estampitas y la familia se aferró a la fe de San Expedito. “Bumbula” salvó su vida, se recupera de manera favorable de lo acontecido… Y cada día son más los cabrerenses que se suman a la visita obligada a la gruta bajo los pinos y hasta se tatúan al Santo en su piel.

“… Falleció mi padre, pero vencí al cáncer y se recuperó mi hermano… ¿¿¿ Qué  más le puedo pedir a San Expedito???...Nunca hay que perder la Fe”

Nunca hay que perder la Fe… La frase que resume el sentido de esta nota.