5-1-2018
LA PAMPA: La Virgen que llegó a Cabrera a través de un sueño.
En Cabrera hay imágenes en varios hogares, algunas familias imprimen y reparten sus estampitas… Y hasta se cuenta por allí que una pareja que no podía tener un bebé hoy cuida un niño

Dentro de la fe católica se conoce como advocaciones, a las distintas formas de nombrar o referirse  a la Santísima Virgen; aunque cada una de ellas  se refiera siempre a la Madre de Jesús. Muchas veces la advocación se refiere al lugar donde se encuentra su parroquia, al sitio donde realizó una aparición o simplemente a su vestimenta. Una de ellas es  la de Santa María de La Pampa, o de las pampas, en alusión a ser nombrada protectora de dicha Provincia Argentina.

La relación entre esta advocación de la Virgen y Cabrera, Ciudad donde tiene muchos devotos a pesar de estar bastante lejos de Santa Rosa de La Pampa, increíblemente nace de dos sueños de una joven estudiante universitaria cabrerense.

Como siempre hacemos, para evitarles molestias a las personas que acceden a contar la historia evitamos el nombre de la protagonista. Esta joven estudiante es una persona normal de nuestra localidad, si bien es creyente católica no es de las personas que asisten a Misa cada domingo o que le dedican muchas horas a la oración, una joven que se vive su vida y se divierte como todas las demás.

Una noche, la protagonista de esta historia, tiene uno de esos sueños donde los detalles y persecuciones  se entremezclan como solemos tener las personas; soñó que la perseguían en una pequeña localidad de casas muy humildes y calles de tierra casi desiertas, de golpe ve a lo lejos una pequeña capilla que ella describe similar a las de arte cuzqueño en la zona de Jujuy; al entrar al lugar la capilla estaba oscura, se encierra para evitar que la vean y en un pequeño altar ve la forma de una Virgen entre las sombras; pero allí se interrumpe el sueño.

Meses después se repite el mismo sueño; pero esta vez al ingresar a la capilla estaba llena de gente; con rostros felices que le cantaban a la Virgen, una bella imagen aunque de ropas humildes con el niño en brazos, en lugar de lujosas vestimentas lucían ambos un poncho gaucho argentino; la protagonista del sueño se acerca a una niña de unos seis o siete años y le pregunta que Virgen era, la niña la mira y le dice “… ¿ Qué, no conocés a la Virgen de La Pampa????.

En ese momento la madre la despierta y termina el sueño; durante toda la jornada se repitió el pensamiento de la imagen de la Virgen, la sorpresa se la llevó cuando a la noche escribió “Virgen de la Pampa” en Google y la imagen le devolvió un réplica de la que había soñado.

Dos años más tarde la joven pudo conocer el lugar donde se venera la imagen; saliendo de la Ciudad de Santa Rosa de La Pampa, cuando se terminan las casas del Barrio que lleva el nombre de la Virgen, por un deteriorado camino de tierra está el Monasterio de las Carmelitas descalzas donde unas monjas muy sociables son las encargadas de recibir a los fieles; si bien un portón con llave custodia el Monasterio siempre se alegran de recibir gente y finalmente la jovencita de Cabrera pudo contarle su sueño a Natalia  una  simpática monjita bastante joven y posteriormente se reunió con el resto de las hermanas que emocionadas la escucharon.

Lo que aún no cierra del caso es la imagen de la capilla, no coincide para nada, el Monasterio fue construido en 1994, y es de arquitectura moderna, si bien la Virgen tiene muchas Capillas en la Provincia de La Pampa ninguna es de las características de las jujeñas; algo que aún la protagonista de esta historia no pudo descifrar.

La imagen fue inspirada por un grupo de Monjas Carmelitas en el año 1986 a pedido del Obispo Atilano Vidal , a diferencia de otras advocaciones que fueron apariciones de la Virgen, en este caso es una obra de arte representada con poncho gaucho y en actitud de caminar con el niño en brazos, única imagen de la Virgen caminante. El Monasterio se inaugura en 1994 y desde allí la advocación se hizo muy popular en la Provincia que no tenía ninguna imagen como propia; actualmente se la venera en la Catedral, en la Legislatura, en la Estancia Museo “La Holanda”, y en muchas localidades del interior provincial.

En Cabrera hay imágenes en varios hogares, algunas familias imprimen y reparten sus estampitas… Y hasta se cuenta por allí que una pareja que no podía tener un bebé hoy cuida un niño gracias a esta advocación de la Virgen.

Seguramente la Virgen de la Provincia de La Pampa seguirá cosechando fieles en Cabrera… Mientras la joven estudiante universitaria sigue buscando la Capilla de sus sueños…