1-1-2018
GENERAL DEHEZA: La historia del Sacerdote que “custodia” la Capilla Santa Rita.
Un simple Sacerdote de costumbres muy austeras que vivió siempre en la misma Iglesia dejó huellas a nivel mundial.

Enclavada en un Barrio de la Ciudad de General Deheza, en la intersección de las calles Berutti y Uruguay la Capilla Santa Rita se destaca por lo pintoresca de su arquitectura moderna, con  su forma casi cuadrada, y además por el entorno rodeada de árboles.

Siempre limpia, pulcra y con un silencio absoluto el lugar llama a la oración, en el altar principal Santa Rita es muy visitada por los fieles del barrio y por quienes pasan por allí y se toman un tiempito para la oración.

En el ingreso, dentro de un cubo de vidrio, tal vez con la misma humildad que demostraba cuando vivía está “El Padre Pío”, llevado a los altares por la Iglesia Católica. Si tenemos en cuenta que la Capilla no tiene Cura Párroco hasta podríamos afirmar que desde su caja de cristal el Sacerdote Franciscano, ataviado en su humilde sotana y los guantes en sus manos custodia el lugar.

“Padre Pío” nació un 25 de Mayo de 1887; será tal vez por esa fecha de cumpleaños que es muy venerado en Argentina, su nombre era Francisco Forgione; Ingresó al seminario en 1903 y se consagró en 1910, de allí fue trasladado a un pequeño poblado llamado San Giovanni  donde permaneció hasta su muerte en 1968.

Un simple Sacerdote de costumbres muy austeras que vivió siempre en la misma Iglesia dejó huellas a nivel mundial.

Sus guantes de color oscuro tapaban los estigmas, llagas similares a las que quedaron en las manos de Jesús en el momento de la crucifixión; de las mismas emanaba mucha sangre, ningún ser humano normal hubiese vivido si sangraba de manera permanente.

Muchas personas afirman haber estado junto al Padre Pío a miles de kilómetros de donde se encontraba en esos momentos, inclusive estuvieron con él en países que nunca visitó; ese don de estar en varios lugares al mismo tiempo es conocido como bilocación.

Su obra humana fue un hospital modelo ubicado en una de las localidades más pobres de Italia y su principal obra religiosa fue el Sacramento de la Confesión, pasaba largas horas encerrado escuchando a fieles en su confesionario.

La vida de ese hombre fue sumamente llamativa demandaría largos libros contar su historia… Hoy simplemente custodia la Capilla Santa Rita de la Ciudad de General Deheza; dentro de un cubo de vidrio vestido con una humilde sotana marrón.